ÁMSTERDAM: ¿VIAJE TÍPICO O VIAJE CULTURAL?

Ámsterdam huele a arte, huele a Van Gogh, a Rembrandt. Huele a la casa de Anna Frank, aquella niña que nos mostró su particular y desgraciada visión de la II Guerra Mundial y de la persecución nazi hacia los judíos. También huele a canales, a diamantes, a periódicos… Todo esto y mucho más se puede visitar en la capital holandesa. Museos de casi todo lo que se puede imaginar. Existen dos formas de turista en Ámsterdam. El turista que quiere diversión, que solo se meterá en las calles de los coffe-shops, abundantes en la zona de Neuwen y Damrak, para buscar alcohol y drogas. Ellos no quedarán decepcionados, puesto que junto a todos esos lugares se encuentran los escaparates del barrio rojo, donde, dependiendo de la hora, las prostitutas son unas u otras.

Pero tampoco quedarán decepcionados aquellos que busquen tranquilidad, aquellos que busquen visitar una capital europea, moderna y con muchas facilidades de transporte a lo largo de la ciudad. Un paseo por el sur de la ciudad les mostrará el museo de los diamantes, el museo de Van Gogh, el House of Bols, donde podrán tomar un cocktail. Podrán ver también el Amsterdam Arena, estadio donde juega el Ajax, uno de los equipos de fútbol más laureados de Europa. Asimismo, se encontrarán con el Rijksmuseum, el museo nacional de arte. Y así se pueden enumerar una larga lista de lugares que visitar, muchos de ellos de forma gratuita si se compra la tarjeta “I am Amsterdam” en una de las oficinas de turismo. Esta tarjeta se puede comprar para 24, 48 o 72 horas y sirve, además de para conseguir entrada libre y descuentos en diferentes sitios, para viajar en transporte público todo lo que se quiera durante ese tiempo.

La mejor manera de desplazarse por el centro de la ciudad es en tranvía. El coche es la forma más incómoda, porque los carriles son algo estrechos y además comparten carretera con ciclistas y tranvía. Con la bicicleta hay que tener algo de precaución, puesto que los holandeses no conducen precisamente de forma cautelosa y precavida. Y los vagones del Metro son algo antiguos. Otros puntos que visitar en la ciudad están más cercanos a la zona del centro. La casa de Rembrandt tiene un cierto atractivo, al igual que el NEMO, un museo de ciencias orientado hacia los más pequeños. Además, también existe una plaza dedicada al artista, una de las más bonitas y menos colapsadas de la ciudad. El punto fuerte lo encontramos al otro lado de la ciudad, en la zona oeste de Ámsterdam, donde la casa en la que vivió la familia de Anna Frank se convierte en una gran atracción turística, aunque, por desgracia, el acceso al desván en el que fueron atrapados por los nazis, no está abierto al público. A lo largo de diferentes proyecciones y objetos personales de la familia, se puede uno hacer una idea de cómo fueron aquellos tristes y tediosos años.

Pero no solo de Ámsterdam puede vivir el turista. También puede visitar Volendam y Marken con visitas guiadas o por su cuenta, donde podrán ver un pueblo pesquero y una granja de quesos, además de degustar algunos de estos. O podrá visitar el castillo de Muidenslot, en Muiden, que está orientado a los más pequeños, pero tiene una estructura preciosa. Evidentemente, no todo en Ámsterdam es bueno. Necesitan mejorar muchas cosas, como la educación de muchos de sus ciudadanos, que deja bastante que desear en cuanto a respeto por las calles de la ciudad, como ocurre, por ejemplo, con los pasos de cebra, que son constantemente cruzados por ciclistas que no ceden nada a nadie.

Ámsterdam no es solo sexo y drogas. Es mucho más. No se puede comparar, en cuanto a cultura, con otras zonas europeas, como Madrid, Barcelona, París, Roma o Praga, pero sí se ve una ciudad moderna, hecha para utilizar transportes poco o nada contaminantes, donde todos tienen cabida y donde la seguridad es alta y el peligro escaso, siempre que se ande con cuidado y no se cometa ninguna temeridad.

Rubén V.

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Comments
5 Responses to “ÁMSTERDAM: ¿VIAJE TÍPICO O VIAJE CULTURAL?”
  1. alfonseando dice:

    de típico nada, típico si haces lo típico. es el lugar perfecto para un fin de semana, excursiones en bici, ciudad limpia, pequeñita..drogaína..lo tiene todo..

  2. tulipanes35 dice:

    En definitiva, ¿te gustó Amsterdam o no? … ¿ La recomendarías?… Por cierto, ¿ me puedes explicar que es una granja de quesos?. Gracias.

  3. alfonseando dice:

    no fui a ninguna granja de quesos..pero fui a una en españa cuando era pequeño, a hacer un queso.
    te recomiendo la ciudad sin ninguna duda. muy europea, como dices es una ciudad moderna, perfecta para pasar allí 2-3-4 días. imprescindible coger una bici, y comer en las máquinas que hay por la calle de croquetas gigantes, hamburguesas, perritos y cosas bastante peculiares. espero poder volver este año..

    http://newmusicalestress.wordpress.com

  4. Rubén V. dice:

    Para mí, Ámsterdam tiene las dos visiones de ella que he comentado, puesto que hay gente que solo va a tomar drogas y a ver el barrio rojo, por eso lo de típico. Si quieres visitar una ciudad diferente, sí, recomiendo ir a verla, pero para fumar porros… pues como que pilla un poco lejos. Y una granja de quesos es, como su propio nombre indica, como una granja, en mitad del campo y tal, y tiene 1 pequeña casa donde se fabrican los quesos, sin más.

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