Entrevista a Nacho Medina, reportero de Callejeros

“A QUIEN QUIERA ENTRAR EN CALLEJEROS LE DIRÍA QUE SEPA MIRAR A LOS LADOS”

 Quedo con Nacho Medina en la productora del programa, Molinos de Papel, para conversar sobre el trabajo de reportero en Callejeros y sobre el periodismo en general. Un chalet es el epicentro de la entrevista

 

El Ocho -¿Cómo ves el periodismo actual?

Nacho Medina -Pues muy encorsetado, sobre todo hablando de televisión, con mucha falta de calle, con muchos ‘tics’ adquiridos no solo por los veteranos sino también por becarios. Es decir, tú hoy en día mandas a un becario a grabar una rueda de prensa y te va a traer la rueda de prensa tal cual, como todo el mundo, cuando lo que tienes que hacer en realidad es, a lo mejor, hacerte un video solo de gestos de un político mientras habla el otro. O lo que hacía Telecinco en su día, que enchufaba los micrófonos y subían el volumen para ver lo que decían. Está todo muy anquilosado.

 

E.O -¿Entendéis vuestro periodismo como un servicio a la gente?

N.M -Es un periodismo real, no te voy a decir que sea una verdad absoluta. Es un periodismo cercano. En muchas ocasiones de denuncia social, sin ningún tipo de artificio, sin maquillaje, sin ningún tipo de cortapisas a lo que es la información directa en bruto.

 

E.O -Ahora se han puesto de moda los programas de periodismo callejero: Españoles por el Mundo, Madrileños… ¿Crees que es una nueva forma de hacer periodismo o no deja de ser una moda?

N.M -En su día fue una forma de hacer periodismo y ahora se ha convertido en moda peligrosamente. La tele es como un electrocardiograma y cuando de pronto responde bien el corazón tiene picos, pero cuando a lo mejor hay una especie de arritmia, pues está como muy arriba. Ahora está todo muy arriba y yo tengo miedo de que alguno acabe cayendo, porque ya hay una sobresaturación. Con este programa está pasando como con la prensa del corazón hace siete años u ocho años. Hay saturación y al final quedarán pocos. Esperemos que seamos nosotros. Nosotros emitimos tres programas los viernes, uno de estreno y dos de temporadas pasadas.

 

E.O. -Muchos de vosotros habéis llegado de Mi Cámara y Yo. ¿Cuánto hay de Mi Cámara y Yo en Telemadrid y cuánto en Callejeros?

N.M. -Del Mi Cámara y Yo original, en Telemadrid queda poco. Si te digo la verdad, yo creo que queda el nombre, porque el nuestro era un formato mucho más arriesgado, mucho más atrevido. Nosotros salimos de allí porque tuvimos un problema con la dirección y los reportajes ahora son muy “blancos”, como se le llama en periodismo, donde no puede haber denuncia social. Son problemas que tienen también muchas autonómicas. ¿En Callejeros? Pues queda la esencia del Mi Cámara y Yo, el formato de la cercanía de la cámara en mano. Ha evolucionado mucho. El Callejeros empezó siendo como Mi Cámara y Yo y ahora es un programa con mucha edición, mucho plano, mucha riqueza.

 

E.O -¿Cómo fue la experiencia de empezar de cero un programa de este tipo –Mi Cámara y Yo-?

N.M -Maravillosa. Aparte que era un programa que no existía y era todo como si fuera virgen, ¿sabes? Como cuando de pronto te tumbas en un colchón que está todo nuevo, pues igual. Me pegué ahí dos años estupendos, grabando, haciendo periodismo. Además, Madrid era muy virgen en ese tipo de formato. Ahora, por desgracia, vas a Lavapiés y ya parece un plató de cine. Todo el mundo está hablando, todo el mundo ya se lo sabe, pero era…una experiencia estupenda. Una de las mejores etapas de mi vida.

 

E.O -¿Qué diferencias hay entre Callejeros Viajeros y Españoles por el Mundo?

N.M -La esencia es la misma pero ellos se van y se centran en la persona, en lo que hace la persona en ese momento y siguen lo que hace esa persona en ese país. Para nosotros eso es inconcebible. Para nosotros, el español te hace de guía turístico. Interesa mucho más la ciudad que lo que cuente la persona. Nosotros enseñamos la ciudad a lo grande.

E.O -Los reportajes de este tipo, en la calle como los de Antena 3 también, ¿crees que pueden dar pánico a la gente? En el sentido de que parezca que cualquier día sales a la calle y te van a rajar.

N.M -Yo me acuerdo de una anécdota que contaba no sé quién, que decía que su abuela veía siempre Sucedió en Madrid, que era todo de sucesos, y se creía que Madrid era siempre así, o sea, que era constantemente un suceso puro. La televisión tiene mucho poder, y la gente cree que porque lo ha dicho la tele, va a misa, ¿sabes? Y todo se magnifica mucho. Hay mucho hábito de ver estos programas. Al principio cuando nosotros hacíamos en Callejeros temas de drogas y prostitución, la gente se quedaba con la boca abierta y asustada.

E.O -¿Las personas salen como son, o creéis que disimulan algo ante las cámaras?

N.M -Muy poco, de hecho en Callejeros se notaría. Es pura improvisación todo, hasta que a lo mejor el operador de cámara se caiga y nosotros lo sacamos, subiendo unas escaleras para llamar a una puerta. Nosotros pillamos a la señora con los rulos puestos porque esa es la mejor manera de mostrar cómo es la vida.

E.O -¿Dónde os gustaría grabar y nunca habéis podido?

N.M -Hemos tenido problemas solo en una barriada, en Son Bou, que era una barriada gitana y donde el 95% de la gente traficaba con droga. Ahí sí que no tuvimos posibilidad de grabar. No nos dejaban, nos echaron. Además, que ahí no te vale estar cinco minutos grabando y te vas, no. Ahí tienes que estar toda la semana grabando, entonces puede que haya una zona de drogas conflictiva que la vas lidiando porque vas grabando otras partes del barrio. Pero si es todo el barrio de droga y ya de entrada van a por ti, no hay manera de grabar.

E.O -¿Cuál crees que sería el reportaje cumbre, si no lo habéis hecho ya, al que podría llegar Callejeros?

N.M -El reportaje cumbre está por llegar. Hay una frase que dice “nunca vales más de lo que vale tu último reportaje”, entonces si tu último reportaje ha sido una mierda, estás fatal. Si ha sido estupendo, fenomenal. Hemos hecho reportajes de muchísimo nivel, y de hecho, lo difícil es mantener el nivel. El próximo reportaje siempre puede ser el mejor.

E.O -¿No habéis pasado nunca miedo cuando entráis en barrios donde la delincuencia es la forma de vida habitual?

N.M -Te digo una cosa. Para ser reportero de Callejeros, la definición de “miedo” te la tienes que haber arrancado del diccionario. Es complicado, pero si piensas, no vuelves. No piensas, vas. El miedo es el peor enemigo del hombre, porque te agarrota y es capaz de anular todos tus sentidos. No hay miedo, somos muy inconscientes a veces.

E.O -¿Cuál es el momento más humano que habéis grabado?

N.M -A mí me impactó mucho hace tres años una historia en Sevilla de un señor que vivía en un antiguo poste de la luz. Era un señor de unos 70 años, rodeado de basura y demás, que vivía ahí solo. De hecho, tenía un piso propio pero la hermana se lo había quitado. Vivía él solo, como un mendigo de 70 años, con un transistor y hacía unos días, unos vándalos se habían metido y le habían rociado con un extintor, y estaba todo el resto del extintor ahí. El pobre tiene una lata para hacer sus necesidades ahí. Me acuerdo que le pregunté “¿necesita algo?” y el pobre se puso a llorar y eso me impactó mucho.

E.O -¿Crees que en Madrid es más difícil hacer este tipo de grabaciones?
N.M
-Mucho. Es más, Madrid es mucho más hostil ya en tanto que es la capital de España, todos los días hay una cámara de televisión en el centro por alguna razón. Es como Nueva York, donde hay siete u ocho cámaras de televisión en cada manzana. También la gente tiene mucho miedo porque en España es que ves una cámara de televisión y te crees que es por algo malo, y no.

E.O –Para el que quiera entrar en Callejeros, ¿qué le dirías?

N.M –Sobre todo, que sepa mirar a los lados. Que sea valiente, no un insensato, pero valiente, que tenga ‘hambre, que sepa ver las cosas de otra manera. Que si está entrevistando a Zapatero y detrás hay un mendigo agitando una campana, que tenga valor de decirle al presidente: “Presidente, un momento, es que hay un señor ahí tocando una campana, ¿qué le parece que haya una persona así en la calle?” Es que eso te va a abrir los informativos de España, a lo mejor de Europa, no el que está ahí con el micro y está llamando a la novia, o leyendo un mensaje de texto, o se ha ido a hacer pis y le está sujetando el micrófono el otro y luego en todas las teles sale el mismo. No. Ambición desmedida visual y ‘hambre’ de querer conocer y de mostrar.

Rubén V.

 

 

 

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: