Nuestro país vecino, Francia, ha aprobado el pasado jueves la famosa ley ‘antipiratería’ que tanto ha propagado durante meses. El piratear se va a acabar para los galos. Esta fórmula consiste en; primer paso: a la primera descarga que uno haga, la HADOPI (“Alta Autoridad Para la Difusión de Obras y la Protección de Derechos en Internet” en francés), enviará un correo electrónico al usuario, avisando de que lo que está haciendo es ilegal; segundo paso: si el usuario sigue haciéndolo, que en España sería lo más probable, visto que hay gente ‘pa tó’ que se queja porque la policía le pone una multa cuando circulaba a 150 km/h (hay casos, créanme), a los seis meses recibirá una carta certificada en su domicilio, la cual irá por el mismo camino, hablando de la ilegalidad de los hechos y demás; tercer paso: la insistencia es una virtud o un defecto, según se vea, del ser humano, y ante una nueva reiteración, se le cortará la conexión a Internet. ¿El período? De un mes a un año, dependerá de la gravedad, ya que no es lo mismo descargar una canción que la colección completa de Charles Chaplin, por poner un ejemplo. Sarkozy quería ir más allá y que el usuario siguiera pagando la conexión, pero finalmente, y gracias a la Asamblea del país galo, no será así, algo que no ha gustado a las operadoras de Internet. La izquierda francesa votó en contra de esta medida, a la que le queda esta semana un pequeño trámite de aprobación por parte del Senado francés.
¿Se podría aplicar esto en España? La primera y más lógica respuesta es no. Descargarse algo con copyright no es ilegal en España, siempre y cuando sea para uso privado y no lucrativo. Es decir, vender a tus amigos el último disco de tal artista sí es delito, al igual que regalar copias de una película a un número alto de personas, aunque no está especificado hasta que límite sería legal. Hace un tiempo no muy largo, la SGAE quiso que Telefónica le diera todos los datos de los usuarios que descargaban archivos P2P, a lo que estos se negaron, previendo que dar esos datos sería algo ilegal, ya que la SGAE es una simple sociedad privada; no es ni el Parlamento, al cual tampoco podrían/deberían ni es un juez, el único que podría conceder esta potestad. Otro motivo es el famoso canon digital, que existe no sólo en España, si no en toda la Unión Europea, también en Francia. Las sociedades de autores obtienen un beneficio por cada CD, DVD, VHS (pocas cintas VHS ya se venden), casete…virgen que se venda, incluso también se paga canon en móviles, impresoras, lectores de cd/dvd, en aparatos ‘home cinema’…sea cual sea el uso que le vayas a dar. ¿No es eso un permiso ya para poder crear copias privadas? Eso sí, solo copias privadas. La avaricia que durante años ha mantenido la industria de la música y del cine, vendiendo discos o películas a precios desorbitados, o que la entrada del cine cueste, en Madrid, alrededor de siete euros, son los verdaderos motivos por los que ‘lo original’ cada vez se vende menos, y los precios siguen sin bajarse, o se bajan escasamente, porque siempre será mejor vender 80.000 copias a 17-18 euros que 100.000 a 12.
Pero esto no va así. La cultura cuesta dinero, ahí estamos todos de acuerdo. Pero la cultura no debe ser un bien de lujo, sino algo al alcance de la mayoría. La música y el cine no se va a acabar con las descargas, igual que en los 80 no se acabó cuando aparecieron las cintas de casete regrabables, época en la cual se profetizaba de igual manera que ahora. Sólo hay que saber adecuarse a los tiempos, dejarse de ‘leyecitas’ en las que una persona se convierte en delincuente por descargarse, para uso privado, repito, una película o un disco, ya que lo que no se tiene en cuenta es que, en el caso de la música, lo que da dinero hoy en día son los conciertos, y eso ya sí que no se puede piratear. Más música en directo, más calidad, mejor cine, más barato y verán ustedes cómo se acaba, o se aminora, el problema de la piratería. La gente tiende a descargarse algo por lo que no pagaría, es decir, algo que no compraría de ninguna de las maneras, aunque Internet no existiese. Que la caja de un CD valga más que la producción propia del disco, dice mucho de la Industria. Y a la SGAE, que se deje de ‘colar’ en bodas para ver qué música ponen y si tienen licencia para ellos, y trabajen más para la gente y los artistas, que son quienes les dan de comer.
Rubén V.

Esta semana, Barack Obama juró su cargo como presidente de los Estados Unidos, y lo hizo en medio de una gran parafernalia que congregó a más de dos millones de estadounidenses en las calles de Washington.