El Ocho

Archivos de la categoría ‘Cine’

HIPATIA, SEÑORA DE AYER Y DE HOY

Publicado por elocho en Octubre 22, 2009

 

 banner1_es88980h8j8j80

Alejandría, Egipto año 391 d.C., el mundo cambia para siempre

¿O tal vez no? Ágora la última película de Alejandro Amenábar puede tener diversas interpretaciones. La principal por supuesto, el mero hecho de ir al cine a pasar dos horas y media de entretenimiento. Quizá la más solicitada, pero también la más superficial. Aún así,  y pese a que este sea el propósito inicial, dudo mucho que cualquiera de nosotros haya salido de la sala sin un ápice de reflexión sobre la historia que cuenta el largometraje. O al menos una pequeña sensación que nos tiente a tal reflexión. En definitiva y bajo mi humilde impresión, uno sale del cine con una visión diferente que con la que entró.

Los temas son diversos, la mujer en la sociedad, la religión y la ciencia. Los avances o retrocesos de estas mismas doctrinas. La filosofía. El ayer, el hoy. La fotografía, la banda sonora, el montaje o la cantidad de millones que se han gastado en el filme. Para gustos los colores.

Algunos, entre los que me incluyo, nos quedamos sentados en las butacas mientras pasaban los créditos por la pantalla. La razón, algo evidente a lo largo de toda la película, pero no por ello menos sorprendente cuando esta llega a su fin. El tema, la opresión de la mujer junto con el conflicto entre la ciencia y la fe. Argumentos presentes de algún modo en el siglo actual. Es decir, quizá el mundo no cambió tanto ni para siempre. Me explico.

Sobre el coraje de una mujer en un mundo dividido…

 

hipatia8a8a8aagora2Es cierto que poco se sabe sobre Hipatia, interpretada por Rachel Weisz en Ágora, pero lo que también es cierto es que puede representar a cualquier mujer en un mundo de hombres. Un mundo de antaño. Es en esa época y en esa Alejandría que nos muestra Amenábar, donde una mujer adelantada a su tiempo se convierte en una leyenda por luchar para unir a los hombres. Por dedicarse a la filosofía y a la ciencia. Materias que antiguamente eran sólo dignas de lo masculino.

“¿Por qué esta asamblea tiene que aceptar el consejo de una mujer?…”

En determinada época era intolerable que una mujer –Hipatía- fuera autónoma, atea y una eminencia en filosofía y ciencias, máxime cuando no estaba supeditada a un hombre como fue su caso. Volcada únicamente en la fe de la naturaleza y su estudio. Menos admisible aún,  era que se convirtiera en confidente y máxima consejera del precepto de la ciudad de Alejandría. Fue por ello tachada incluso de bruja y condenada por su ‘enemigos’ a morir lapidada.  

“Tú no cuestionas lo que crees, yo sí…”

hi`pati88348484h3En Egipto y bajo el Imperio romano la religión sufre un punto de inflexión. Ateos, judíos, cristianos y paganos conviven en una misma ciudad repleta de tensión. Una situación que termina con revueltas violentas en las calles y la destrucción de la Biblioteca de Alejandría. Un momento clave en el que existe un ascenso imparable de los cristianos bajo la orden de los paraboleros.

Justo el momento en el que la fe pierde toda cordura y se convierte en símbolo de violencia. Hipatia reconocida creyente de la naturaleza y la filosofía y símbolo de la tolerancia entre religiones, cuestiona el modo en que gira la fe en su tiempo. 

“Los cielos tienes que ser simples… pero no lo son….”

hipatiagarora88884Efectivamente nada es simple ni lo ha sido nunca. Libertad, pasión, poder y ambición son valores que juegan un papel importante en la película representado por cada uno de sus protagonistas, pero también y desgraciadamente juegan un papel demasiado transcendente en nuestra sociedad actual. La historia de ayer no es más que el reflejo de hoy.

La fusión entre mujer, sociedad, fe y ciencia sigue siendo una combinación totalmente explosiva. Tal vez por separado tengan una oportunidad de sobrevivir, y si no hagamos un repaso al mundo  en que vivimos.

El lugar ocupado por la mujer ha cambiado mucho, muchísimo en la sociedad en que vivimos, pero si nos damos cuenta sólo ha avanzado en aquellas sociedades que caminan conjuntamente. Es decir, en las que maduran y de alguna forma se cuestionan en que creer. Ejemplo de ello es el papel que desempeña hoy en día la mujer en el mundo occidental y en  el oriental.

Fe y ciencia es otra conjunción peligrosa puesto que las dogmas religiosos no ven ni verán con buenos ojos la ciencia y mucho menos sus progresos.

Por lo tanto, Ágora de una manera u otra hace un guiño al presente con la historia del pasado. Su protagonista levantaba ampollas entonces y es posible que las levante en la actualidad. Otro punto similar entre el ayer y el hoy es la violencia creada por las creencias.  Hoy en día existen  multitud de guerras  producidas por este motivo,  como el caso Balcanes. O incluso las guerras africanas provocadas por la ambición de poder de algunos sin tener ninguna razón de fe.

En cualquier caso, cada uno es muy libre de creer en lo que quiera, pero es muy recomendable e incluso inmensamente necesario plantearse en que se cree y porque. Y por supuesto ser consecuente con ello, sin llegar de ningún modo a las olas de violencia que ayer y hoy crean estos temas por separados y unidos –mujer, ciencia y fe-.

Esther M.G

Publicado en Cine, Cultura | Etiquetado: , , , , , , , , , , , , , | 1 comentario

ICE AGE 3: EL ORIGEN DE LOS DINOSAURIOS (¿Y EL FINAL DE UNA TRILOGÍA?)

Publicado por elocho en Julio 13, 2009

 

iceage388Desde hace más de una década hacia ahora, con la llegada de la increíble “Toy Story”, concretamente en 1995, el mundo de la animación cambió completamente su concepto, para llegar a una digitalización completa, o casi, del trazo del personaje. Esto tuvo dos efectos muy claros: el primero es que las películas de animación ya se hacían entretenidas para niños y padres, que pueden ver una cinta muy bien hecha, y lo segundo es que las historias pueden ser mucho más complejas. El colmo de este segundo efecto fue una de las mejores cintas del pasado año: “Wall-E”.

 

Avanzando en el tiempo, en 2002 la FOX nos deleitó con una película de animación sobre seres prehistóricos, como un mamut (Manny) o un tigre dientes de sable (Diego), y lo llamó “Ice Age: la Edad de Hielo”. La fórmula funcionó, y en esto del cine la premisa está clara: si algo funciona, explótalo hasta que te salga el dinero por las orejas. Y así fue. Tras una segunda parte, ahora acaban de estrenar la tercera parte, y seguramente definitiva, de la historia que trata sobre las aventuras del mamut, el tigre y un perezoso, que van acompañados por un par de zarigüellas y una mamut, Ellie, la esposa de Manny. En esta tercera parte, Ellie va a dar a luz a su bebé y el grupo percibe cierta división, por lo que Diego y Sid empiezan a buscarse la vida por su cuenta. Sid encuentra tres huevos y los cría como si fuese su madre, aunque luego su verdadera madre los reclamará y se llevará a las crías y al perezoso. Así, Diego, Manny, Ellie y las dos zarigüellas emprenderán la búsqueda de Sid, en donde encontrarán algo mucho peor que un T-Rex. Para lograr su objetivo, una comadreja llamada Buck les ayudará.

 

La película, como siempre, comienza con Scrat, la ardilla en busca de su bellota. Es el personaje más querido por los ‘amantes’ (muchos de ellos no tan infantiles…) de esta saga. En esa búsqueda encontrará a su media naranja, que también tratará de llevarse la bellota. A lo largo de la película se irá desvelando qué es lo que ocurre con nuestra ardilla, dando como resultado un corto metido dentro de un largometraje.

 

Atendiendo a los recursos técnicos, Ice Age 3 es perfecta, como siempre en una película digitalizada con esos presupuestos, por lo que lo más reseñable es la repetición de un método, bien conseguido, a la hora de realizar un guión en el que las pautas son claras: existen problemas y los amigos tienen que solucionarlos. No es ningún misterio decir que todo acabará bien. ¿O han visto alguna película para niños que acabe mal? Pero a los productores, en mi opinión, se les acaban las ideas. El retorcimiento de una historia puede llegar a límites insospechados, sí, pero no es bueno que llegue a ese punto. Como muestra está “Terminator”, que va por su cuarta entrega y ha perdido completamente su hilo inicial, o, en cuanto a series, “Los Serrano”, en la que el final fue el más digno posible para una serie que había perdido la mitad de sus seguidores.

 

En cuanto al guión, hay un aspecto que es muy destacable positivamente de Ice Age 3, y que muchas superproducciones no cumplen. El misterio ha de mantenerse hasta el final siempre, y cuando existe un malo malísimo, la intriga de saber cómo será tiene que tenerla el espectador, aunque este tenga 9 años y no sepa de lo que le estoy hablando. En “Alien”, solo en su primera parte, el bicho aparece de cuerpo entero ya en la parte final de la cinta, por lo que el espectador está todo el tiempo con el corazón en un puño, porque el miedo surge cuando no sabes a qué te enfrentas. Ice Age cumple con eso, y el bicho, que es, para mí, una mezcla entre dos animales que no voy a decir, sólo aparece entero en ese tramo. Antes, pequeñas pinceladas como un ojo, la forma de la cara pero sin que se vea claramente, la boca, un pie… todo para que fluya la imaginación.

 

buck88Sobre el nuevo personaje, Buck, podría definirlo como una mezcla entre el gato con botas de “Shrek” (un nuevo personaje solitario que ayuda a los principales con sus artimañas y del cual el público se encariña rápido) y una especie de Johnny Depp en el papel de Jack Sparrow, incluida su estética.

 

“Ice Age 3: el origen de los dinosaurios” es una película divertida y entretenida, en la que niños y padres pasarán 90 minutos buenos con momentos simpáticos que les harán sacar una sonrisa y no sentirán haber tirado siete euros a la basura con la entrada. Pero verán más de lo mismo.

 

Solo quiero dar dos apuntes más. En los anuncios de antes de la peli, hubo dos que cabe destacar: la nueva de Harry Potter, que es para adultos ya y que parece El señor de los anillos pero con varitas por espadas, y “Up”, otra película de animación que tiene buena pinta, y tiene el factor sorpresa de ser algo novedoso. Vayan a verla a finales de julio, que es cuando se estrena.

 

 

Rubén V.

Publicado en Cine | Etiquetado: , , | Deja un Comentario »

ORDET. La palabra

Publicado por elocho en Mayo 27, 2009

 La historia, ambientada alrededor de 1930, trascurre en el seno de una familia acomodada. Entre los miembros de la familia, destaca indudablemente Johannes, un joven aparentemente trastornado tras sus férreos estudios religiosos, en concreto, de su admiración hacia el filósofo Kierkegaard.

 

Cuando Johannes entra a escena, todo se congela. Su voz y su mirada perdida, fruto de su desequilibrio, marcan gran parte de la carga dramática de la película.

La locura que tiene Johannes es creerse Dios. Sus apariciones, a paso lento, van acompañadas de palabras proféticas, advertencias, y citas religiosas que todos ignoran. Todos menos la pequeña de la casa, quien parece tener una sintonía especial con su tío, y éste parece doblegarse cuando habla con ella.

 

La película, obviamente en blanco y negro, posee una grandeza visual enorme, ya que juega con las luces de tal manera que los rostros se iluminan y la mirada se dirige a donde el director desea. Observamos, también, algún plano secuencia digno de mención por la riqueza narrativa que expresa, así como un sutil uso del movimiento. La película en sí quiere ser lenta: en los diálogos, en los andares…quizá para que podamos centrarnos en todo lo que nos ofrece. Los decorados se centran en muy pocas localizaciones, dotando a la película de una gran sobriedad.

La música, a cargo de Paul Schierben, marca el ritmo de la película pero se utiliza con suma delicadeza. Muchos de los sonidos provienen de los animales o de la naturaleza que rodea la vivienda.

 

Esta historia contiene símbolos desde el principio hasta el final. El carácter de dichos símbolos es a menudo religioso, y en algún momento es algo desconcertante ya que la fe de la familia no es desmesurada, es tan discreta que puede interpretarse como inexistente. De hecho, en ocasiones hacen comentarios sarcásticos acerca de la Iglesia y tienen discrepancias con dl sastre del pueblo, a quien se le caracteriza con una religiosidad extrema y sectaria. Aunque lo que Dreyer quiere mostrar es que realmente hay fe en aquellos que no hacen muchas ostentaciones de ella, y que aflora por exigencias de la propia vida, que nos pone pruebas.

 

Pero también hay otros símbolos en la historia que a veces son tan leves que podrían pasar inadvertidos: mediante la figura del médico y del párroco del pueblo se abordan temas como las relaciones entre ciencia y religión; y, por otro lado, la enorme carga que tiene el reloj en la película; Johannes se refiere a un reloj de arena en algunos de sus discursos, pero luego veremos cómo en los momentos más críticos las escenas están compuestas por un marido desolado, un padre afligido y un reloj de pared que incesantemente va y viene de izquierda a derecha haciendo que el espectador centre su atención en él, en el único atisbo de movimiento de las gélidas escenas.

Posteriormente, cuando por fin se realiza el milagro, palabra ésta empleada en muchos de los diálogos de la película, el reloj -que previamente detuvo el marido de Inger cuando él interpretó que se detuvo el tiempo- vuelve a escena. Y nuevamente es el marido de Inger quien lo pone en marcha.

 

Las miradas también son algo destacable de la película. En numerosas escenas, los personajes podría parecer que reflexionen consigo mismo en lugar de hablar con el otro. Rara vez cruzan miradas, predominan los planos casi simétricos en los que vemos a dos personajes, sentados frente a la cámara, con una lámpara en medio y con la mirada hacia el suelo. Éste es otro mérito que hay que darle a la fotografía del film.

Sabemos que la película está basada en una obra de teatro, y a veces parece que los personajes estén contaminados de este ambiente teatral, sobre todo a la hora de salir y entrar a escena.

 

Quizá el desenlace de la película sea previsible, pero creo que era necesario. Porque es ahí donde Dreyer quiere poner el acento sobre lo realmente importante de la fe, y lo hace delante de la iglesia, de la medicina y de los agnósticos sin necesidad de armar revuelo.

Me ha parecido, por tanto, una bonita historia de amor salpimentada con cuestiones metafísicas acerca de la fe, la religión, la existencia o no de los milagros y la pugna entre ideologías.

 

 

Título original: Ordet

Año: 1955

Duración: 125 minutos

País: Dinamarca

Director: Carl Theodor Drever

Guión: Carl Theodor Drever (Obra de teatro: Kaj Munk)

Música: Paul Schierben

Fotografía: Henning Bendsten (B&W)

Reparto: Henrik Malberg, Emil Hass Christensen, Preben Lerdorff, Cay Kristiansen, Brigitte Federspiel, Ann Elizabeth, Einer Federspiel, Sylvia Eckhausen, Gerda Nielsen

Productora: Palladium Films

 

 

 BG

 

 

 

 

 

Publicado en Cine | Etiquetado: , , | Deja un Comentario »

“HE VISTO NAVES ARDIENDO MÁS ALLÁ DE ORIÓN”

Publicado por elocho en Abril 19, 2009

COMENTARIO FINAL “BLADE RUNNER”

 blade_runner-prima8

               

A lo largo de la película “Blade Runner” hemos visto como los replicantes podían llegar a tener sentimientos como los humanos e incluso recuerdos inducidos que ellos sienten como propios.

                El final de la película, intenta mostrar hasta qué punto los replicantes pueden ser humanos o simplemente máquinas muy bien elaboradas. No obstante, los últimos quince minutos del largometraje están cargados de simbolismo entre la vida y la muerte, que siempre es el final.

 

                Todo empieza cuando Deckerd (Harrison Ford) sube las escaleras del edificio Bradbury. El elemento de las escaleras, a lo largo de la historia, ha representado distintos significados. En “Blade Runner”, los significados que cobra con más fuerza son el de la escalera como el elemento que guarda un secreto al final, en este caso Deckerd no sabe con qué se encontrará en el piso de Sebastián; unión entre el cielo y la tierra, la vida y la muerte; y representar un suspense cinematográfico que tanto le gustaba a Hitchcok.

                Podemos ver las escaleras como el principio del fin. Comienza todo el clímax de la película que nos llevará hacia un final que no esperábamos y con el que el protagonista, tampoco contaba.

 

                Una vez que Deckerd ha dado muerte a Pris, llega el momento de la aparición del antagonista: Batty. Da comienzo la persecución, un juego entre el ratón y el gato por todo el piso y, más tarde, por las cornisas de los edificios.

                Una de las cosas más significativas de la película es, como bien he dicho antes, tratar de mostrar esos “sentimientos” que los replicantes han desarrollado. Esto se ve claramente en la escena en la que Batty encuentra a Pris muerta con la lengua fuera. En un gesto de amor por querer mostrarla más presentable, Batty le da un beso y le introduce la lengua hacia dentro, para que parezca más humana.

               

                De manera inminente, los dos protagonistas se lanzan en la persecución antes comentada. Batty, como ser más cualificado, empieza a mostrarnos la rapidez de sus movimientos. Tanto, que acaba encerrando a Deckard hasta conseguir cogerle la mano y romperle dos dedos. Es decir, el protagonista se da cuenta de que no puede contra los reflejos tan rápidos del replicante, que sigue siendo una máquina, y lo único que le queda es huir.

                Pero, mientras todo esto ocurre para el protagonista, Batty siente como se acerca su fin. Los temblores que padece son un síntoma de que el final se acerca. Por esa razón, coge un clavo de una madera y se lo clava en la mano. Un signo más de la máquina que es. Al igual que, durante la escena en que Deckerd está ya colgado del exterior del edificio, Batty se asoma a la ventana y podemos ver en su cuerpo unas marcas que imitan la separación de una máquina e, intuimos,  que pudiera haber unos claves por detrás de su piel.

 

                En estos momentos, estamos ya en el tejado del edificio Bradbury. Deckard, acorralado de nuevo por Batty. Salta hacia el tejado del edificio de enfrente, pero no llega bien y se agarra a un saliente. Batty salta y sí lo consigue. Batty le pregunta a Deckard si tiene miedo y le dice que así vive un esclavo (refiriéndose a él). Entonces se produce un momento que puede tener varios significados. Las fuerzas de Deckard se acaban y se suelta, pero Batty lo coge impulsivamente del brazo. Muchos escritores han querido ver en este momento un cambio en la personalidad del personaje y muestra que es más humano que los propios humanos al perdonarle la vida al protagonista y salvarle. Otros, que sólo quiere que alguien vele su muerte. Y el propio director, Ridley Scott, admitió que solamente era el gesto impulsivo de una máquina que no piensa, sino que reacciona: ve caer a Deckard y reacciona para cogerlo.

                En mi opinión, yo estoy de acuerdo con la primera que dice, y es lo que creo que se intenta decir  a lo largo de la película, que los replicantes han evolucionado tanto “que son más humanos que los humanos”. Además, creo que el soliloquio que Batty hace más tarde, demuestra que no piensan ni experimentan sensaciones como los humanos porque ellos están a otro nivel superior. Han visto tantas cosas que los humanos ni se imaginan, que no se quedan simplemente en los sentimientos terrenales sino que experimentan más cosas.

 

                En cuanto al momento de las palabras de Batty, creo que merece la pena transcribir primero las palabras para seguir comentado:

                “Yo…he visto cosas que vosotros no creeríais. Naves de guerra ardiendo más allá de Orión. He visto rayos-c resplandecer en la oscuridad, cerca de la puerta de Tanhauser. Todos esos…momentos se perderán…en el tiempo. Como…lágrimas…en la lluvia. Es hora…de morir”.

                Creo que estas palabras expresan perfectamente la identidad y los sentimientos del replicante, a la vez que son una clara demostración de con qué poco y en tan poco tiempo se puede decir y expresar tanto. Al final, el propio Deckard acabará comprendiendo el amor que los replicantes sienten por la vida.

 

                El último momento, la muerte de Batty está cargado de simbolismo. La paloma es uno de ellos. Desde el momento en que Batty sube a los tejados, ya lleva la paloma con él. Cuando Batty acaba de hablar, se ve como la paloma echa a volar, pero en ningún momento se ve la muerte de Batty. Es decir, la paloma significa, en un gran acierto, que Batty ha muerto y, a la vez, significa la liberación de cierta forma de vida.

                La lluvia es otro elemento que acompaña prácticamente a todo el metraje, “auténtica banda sonora de la ciudad en ruinas, anuncio apocalíptico del no future” (“Imágenes del silencio. Los motivos visuales en el cine” Jordi Balló).

                La lluvia muestra una ciudad sumida en el pesimismo, donde el futuro es bastante incierto. Durante toda la película, la lluvia representa el peligro. Contiene un mensaje fatal premonitorio que, al final, es el único verosímil: la muerte de Batty.

 

                “Blade Runner” es una película de “Ridley Scott” que fue criticada en los pases de prensa previos y no entendida el día de su estreno, pero que, a lo largo de la historia ha recuperado y se le han otorgado la importancia que se merece. Muchas películas actuales beben de la fuente de todo lo que la película mostró y yo creo que, muchas de las cosas y los elementos de la película, no se podrían entender si el propio director, realizadores, equipo técnico o actores, no hubieran explicado posteriormente todo lo que significaba “Blade Runner” y los que ellos quisieron mostrar. No hay que olvidar, que es una de las mejores películas de la historia en la que cada escena dice más de lo que muestra.

 

ROCÍO CAMPOS

 

“Esto, va de cine!” los lunes de 20:00 a 21:00 en la 99. 9 FM si escuchas desde Getafe o en www.radioritmo.org  para el resto del planeta.

Página web: rocio30.servidorcant.com/xoops

Publicado en Cine | Etiquetado: , , , , | 1 comentario