Esta semana hemos conocido los últimos datos ofrecidos por el INE sobre la tasa de paro en el último trimestre en España. Los datos son totalmente desalentadores: 4.010.700 parados. Porcentualmente, la comparación es de un 25,03% con los datos de enero, lo que supone una importante subida de 802.400 personas. Reflejados en papel o en palabras, no deja de ser un dato más para quienes sí conservan su trabajo, que empieza a convertirse en un bien de lujo en esta época, en la que todos, desde las más altas instancias (Gobierno Central, gobiernos autonómicos y alcaldías) hasta las más bajas, que en este caso serían las pequeñas empresas, deberían arrimar el hombro por mejorar la situación, sin el despido libre que piden los empresarios, ya que eso supondría pan para hoy y hambre para mañana.
Por edades, los más afectados son las personas comprendidas entre los 25 y los 54 años, que suman la friolera de 2.927.500 parados. Con respecto a abril del año pasado, esta cifra ha aumentado en un 92,98%, según los datos del INE.
El sector Servicios se encuentra actualmente con casi un millón y medio de parados, seguido por el sector de la Construcción, con prácticamente la mitad de gente activa sin trabajo. Hay un dato reseñable, que yo particularmente no he visto en los grandes periódicos, como El País o El Mundo. Existen 977.500 personas que perdieron su empleo hace más de un año, y casi 300.000 que buscan su primer trabajo remunerado, lo que supone algo más de la cuarta parte de los parados actuales. ¿Qué significa esto? Lo primero, lo que todos sabemos: encontrar trabajo hoy en día se vuelve muy complicado, y también el hecho de que no nos prestamos a cualquier cosa con tal de tener un empleo. Lo segundo, el dato no lo ofrece el INE, pero seguramente ese casi millón de personas que buscan trabajo desde hace un año sea gente que pase los 40, un ‘sector’ al que le cuesta cada vez más encontrar un empleo, ya que existe mayor preparación académica en la juventud, y se les puede pagar menos. Pero esto ya se vuelve un pequeño juego de azar el adivinarlo, gracias a la casi completa encuesta del Instituto Nacional de Estadística.
Viendo el tema desde las Comunidades Autónomas, por personas, Andalucía (944.100 personas), Cataluña (622.700) y Comunidad Valenciana (491.200) son quienes presentan más gente en paro, pero en relación porcentual con su número de personas activas (mayores de 16 con trabajo o en búsqueda del mismo), Canarias (26,12%), Andalucía (24,04%) y Extremadura (21,75%) quienes ocupan el desagradable ‘top 3’.
Los próximos meses deberían ser algo mejores, ya que a partir de mayo-junio, con el comienzo de la época estival, la necesidad de personal en el sector Servicios tenderá a aumentar, aunque dicho aumento pueda ser ficticio, puesto que son puestos de empleo temporal en muchos de los casos. Acabar con el empleo temporal ha sido siempre el asunto pendiente de los gobiernos venideros durante la última década, y es una de los motivos más perjudiciales en estas épocas, puesto que vacantes de 2-3 meses no sirven ni para disimular datos ni para que una persona pueda vivir decentemente. El pasado año, a estas alturas, el paro se situaba casi en la mitad de lo actual, con 2.174.200 parados, una cifra que ahora se ve hasta con añoranza.
Rubén V.
De nuevo vuestro amigo Ácido Gabbana os va a guiar por el mundo musical, así que suban el volumen hasta la rayita de los altavoces que dice tinitus. Vamos a hablar sobre lo que dentro de la música se denomina Mash-Up;
Lawrence de Arabia; la historia de Thomas Edward Lawrence, oficial británico, que destinado en Arabia durante la Primera Guerra Mundial unió a las tribus árabes para combatir contra los turcos y para lograr la independencia, destacando su valentía e ingenió y, como no, su facilidad para asentarse en un medio extraño para él, el desierto. Y algo parecido hizo Jenson Button. El inglés del equipo Brawn GP, demostró que no es líder del Mundial por suerte, si no porque este año y gracias a su coche será el hombre a batir, con liderazgo, y pese a tener en contra la pole lograda por los Toyota de Trulli y Glock sería él el que triunfaría en el desierto de Bahrein (Reino que queda muy cerca de Arabia). Supo sacar el ingenio para no volverse loco en una salida en la que los coches con Kers fueron muy bien, excepto Alonso (Renault), y tiró de su gran monoplaza y de la seguridad de saberse más rápido para acabar por delante de los dos Toyota gracias al ritmo de carrera (que hizo poco vibrante y algo aburrido la prueba excepto al principio) y a los repostajes. Trulli terminó tercero atragantándosele la arena y Vettel (Red Bull) ,que este año puede ser el segundo de Lawrence de Bahrein o Button de Arabia, acabó segundo. Pero como la cosa iba de británicos en el desierto, hay que destacar que el McLaren de Hamilton acabó cuarto, con una gran carrera del inglés, y para ahondar en la dificultad de aclimatarse en el fuerte calor del desierto, Iceman, el finlandés Kimi Raikkonen, por fin logró puntuar para Ferrari acabando sexto (algunos dirán que a Kimi le gusta ir caliente, pero oye que los árabes no beban alcohol no quiere decir que los oficiales extranjeros no puedan hacerlo). Por el contrario, Alonso fue el que demostró no conseguir camuflarse y luchar en el desierto, el Renault no fue bien, él no estuvo acertado en la salida y el dispensador de agua para el piloto falló, lo que provocó que tras el Gran Premio el asturiano se desmayase del esfuerzo físico realizado, acabando octavo.