Fórmula 1 de cine
Las mentiras de Hamilton y el loco éxito de Button, Heidfeld y Glock bajo el agua de Sepang
Pensábamos que en el G.P de Australia el James Bond de Jenson Button había sido el total protagonista. Pero no. Lewis Hamilton, el otro piloto inglés de la parrilla, volvió a hacer de las suyas. Al igual que Jim Carrey en Mentiroso compulsivo volvió a engañar, como ya hiciera el día que acusó a Mclaren y Fernando Alonso de estar compinchados contra él, llegando a propiciar una sanción a su propio equipo, mintiendo, en la temporada en la que el asturiano estaba con las ‘balas plateadas’. Pues eso, habían sancionado a Trulli pero descubrieron que Hamilton mintió al decir que no había hablado con el equipo por radio sobre el suceso con el piloto italiano, que finalmente quedó sin sanción. Hamilton mintió compulsivamente. Eliminado de Australia, sin puntos.

Y así llegamos a Sepang. El circuito malayo se convirtió en una verdadera locura. La lluvia apareció en el primer cuarto de la carrera y fue tan incesante que como en una película de los Hermanos Marx todo acabó manga por hombro. Tras entradas en el pit, salidas de pista, lluvia torrencial y problemas con neumáticos, Button hizo de Groucho Marx, y fue el más listo, ganó su segunda carrera (Brawn como un tiro) tras haber perdido la posición de pole que logró el sábado y que Rosberg le arrebato en la salida; Heidfeld (BMW) a la chita callando como el mudito Harpo acabó segundo (y suma treinta Grandes Premios sin abandonar) cuando partía desde muy atrás; y Glock ,resarciéndose de grandes errores como el de Brasil 2008 en la última vuelta donde dio involuntariamente el mundial a Hamilton, hizo de Chico, el hermano más sufridor de los Marx, y fue tercero con su Toyota. Eso si, no terminaron la carrera, la lluvia hizo parar a los coches y dejar las posiciones como iban en la vuelta 31, y ganó cada piloto la mitad de puntos que normalmente se logran (quinta vez que ocurre en la historia, la última en 1991 en Australia, y que demostró un caos organizativo de la FIA). Los tres fueron los Pistoleros de agua dulce, al igual que los cómicos la montaban como acostumbraban en el film de ese nombre siendo polizones de un barco. Por el contrario, los pistoleros que vieron mojada su pólvora con la lluvia malaya, fueron de nuevo los Ferrari, que no puntuaron, o Fernando Alonso (Renault) que pese a realizar una gran salida acabó undécimo.
*Película:
Mentiroso compulsivo. 1996, dirigida por Tom Shadyac y protagonizada por Jim Carrey.
Pistoleros de agua dulce. 1931, dirigida por Norman Z. McLeod y protagonizada por los Hermanos Marx.
–CLASIFICACIÓN DEL MUNDIAL.
1. Jenson Button (GBR/Brawn GP) 15 puntos.
2. Rubens Barrichello (BRA/Brawn GP) 10.
3. Jarno Trulli (ITA/Toyota) 8,5.
4. Timo Glock (ALE/Toyota) 8.
5. Nick Heidfeld (ALE/BMW Sauber) 4.
–CLASIFICACIÓN DE CONSTRUCTORES.
1. Brawn GP 25 puntos.
2. Toyota 16,5.
3. BMW Sauber 4.
Jesús Ruiz
Nuestro país vecino, Francia, ha aprobado el pasado jueves la famosa ley ‘antipiratería’ que tanto ha propagado durante meses. El piratear se va a acabar para los galos. Esta fórmula consiste en; primer paso: a la primera descarga que uno haga, la HADOPI (“Alta Autoridad Para la Difusión de Obras y la Protección de Derechos en Internet” en francés), enviará un correo electrónico al usuario, avisando de que lo que está haciendo es ilegal; segundo paso: si el usuario sigue haciéndolo, que en España sería lo más probable, visto que hay gente ‘pa tó’ que se queja porque la policía le pone una multa cuando circulaba a 150 km/h (hay casos, créanme), a los seis meses recibirá una carta certificada en su domicilio, la cual irá por el mismo camino, hablando de la ilegalidad de los hechos y demás; tercer paso: la insistencia es una virtud o un defecto, según se vea, del ser humano, y ante una nueva reiteración, se le cortará la conexión a Internet. ¿El período? De un mes a un año, dependerá de la gravedad, ya que no es lo mismo descargar una canción que la colección completa de Charles Chaplin, por poner un ejemplo. Sarkozy quería ir más allá y que el usuario siguiera pagando la conexión, pero finalmente, y gracias a la Asamblea del país galo, no será así, algo que no ha gustado a las operadoras de Internet. La izquierda francesa votó en contra de esta medida, a la que le queda esta semana un pequeño trámite de aprobación por parte del Senado francés.