Los medios de comunicación dicen que esto es así: que cuando hay crisis económica, las ventas de pintalabios se disparan. ¿Qué hay de cierto en todo esto?, ¿qué es lo que motiva este impulso consumista?
Según afirman diversas fuentes, tanto los hombres como las mujeres aumentan el consumo de productos de belleza en época de “vacas flacas” dado que ésta es una manera de “gratificarse”.
Cuando la mujer no puede pagarse un vestido o un anillo se compra un lápiz de labios. Esto siempre fue así: durante las dos guerras mundiales pasó lo mismo; por este motivo Helena Rubinstein, –importante firma cosmética- creció tanto en aquella época. Y vuelve a pasar cada vez que en un país hay crisis o depresión.
Siete de cada diez mujeres no salen de casa sin su lápiz de labios y tienen hasta ocho de diversos tonos, explica Linda Cantello, maquilladora británica que trabaja para el diseñador italiano Giorgio Armani, en unas declaraciones recogidas por el diario británico Corriere Della Sera.
Los rojos de Evita Perón, Coco Chanel, Marilyn Monroe de entonces son comparables a los carmines y fucsias de Scarlett Johansson, Anne Hathaway o Monica Bellucci de ahora, explica Cantello.
Del “índice del lápiz de labios” ya habló Leonard Lauder, ex presidente de Estée Lauder, al ver cuánto aumentaban sus ventas tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en EEUU, como ya sucedió en la Gran Depresión de 1929 a 1933 y también en la posguerra.
Dice Salma Hayek que el lápiz labial es el producto que siempre debe estar en tu cartera, en caso de emergencia puedes usarlo hasta como colorete. Nada es más simple y efectivo para cambiar nuestro look y nuestras emociones como el lápiz labial. Tiene el poder de la sugestión: sentirse guapas, sensuales y femeninas.
La historia del lápiz de labios se remonta a más de 5.000 años, en la antigua Mesopotamia, donde las joyas semipreciosas eran trituradas y aplicadas a los labios y al contorno de los ojos. Cleopatra tuvo su pintalabios hecho de escarabajos carmín triturados, que tenían un pigmento rojo profundo, y hormigas para la base. Los pintalabios con efectos brillosos fueron hechos inicialmente usando una sustancia encontrada en las escamas de peces llamada esencia de perlas.
Los pintalabios empezaron a ganar popularidad en el siglo XVI, durante el reinado de la Reina Elizabeth I, quien puso de moda los rostros pálidos y los labios intensamente rojos. En aquél momento, los lápices labiales eran hechos con una mezcla de cera de abejas y pigmentos rojos de las plantas.
Durante la Segunda Guerra Mundial, el uso del lápiz labial se masificó gracias a su uso en la industria del cine.
Pero no solo las ventas de labiales se han disparado, La crisis económica ha impulsado la venta de ciertos productos en Corea del Sur, de acuerdo con los datos recabados por las principales superficies comerciales del país; donde además del lápiz de labios, las ventas de licor o comida precocinada han mejorado sus ventas debido a un cambio en los hábitos de consumo de los coreanos.
¿Mera casualidad o teoría aplastante? Convendría consultar con sociólogos, pero mientras se dispare solo la venta de labiales no creo que haga daño a nadie. Que todos tenemos derecho a sentirnos guapos cuando por todos lados se nos bombardea con problemas de índole económica y financiera.
B.G
Durante la Segunda Guerra Mundial, el uso del lápiz labial se masificó gracias a su uso en la industria del cine.
Claro está que esto viene aupado gracias al triunfo de España en la Eurocopa patentado en los partidos televisados en Colón o la recepción histórica a los campeones por Madrid. Pero si, es muy mala. El primer ejemplo lo tenemos en que en el último partido ya citado de la Selección, el rebosante público del Santiago Bernabeu que gritaba ‘olés’ cuando los jugadores controlaban el balón durante largos tiempos llenos de pases, o que cantaron con la misma pasión el himno nacional y el ‘Que viva España’ de Manolo Escobar, en un momento del partido hizo amague de pitar al equipo porque le costaba llegar al área turca y los pases llegaban hasta el portero, Iker Casillas. Pero aparte de esto, y de poder decir que la Selección española llegó a la Eurocopa pitada en muchos partidos, con estadios sin llenar, con audiencias bajas durante la clasificación para el torneo que tan magistralmente ganó luego, podemos decir más. 
El G-20 se reunió la semana pasada en Londres. ¡Vaya lobos! O mejor dicho, vayas hombreslobo, como diría el gran Warren Zevon. Bohemio californiano nacido en 1947 y fallecido en 2003, fue adorado por grandes de los grandes como Bob Dylan o Neil Young y sobre todo sobresalió por una curiosa peculiar forma de ser y de escribir sus canciones. “Werewolves of London” de su disco “Excitable Boy” (1978); cuanta la historia de un peculiares hombreslobo que transitan por Londres. No tiene desperdicio la letra ni la música. La canción se hizo especialmente popular tras salir en la película de Scorsese, “El color del dinero” (por la que Paul Newman ganó el Oscar), en donde Tom Cruise realizaba una de sus escenas más memorables (junto con la de Misión Imposible colgado de una cuerda, sus bailoteos en Cócktel o la mítica de Algunos hombres buenos) de su carrera con la canción de fondo. Pues eso los políticos de los países más poderosos tratando de organizar el mundo desde Londres. No se si son hombreslobo, vampiros o cualquier elemento terrorífico viendo como nos va con sus actuaciones. Ojala fuesen como los que canta Warren Zevon en este tema.